La ronda es una tradición
del pueblo de Lupiana la cual consta en que los mozos (y no
tan mozos) acompañados de guitarras, bandurrias, laudes
y algún instrumento de percusión y utilizando
las jotas y seguidillas típicas, rondan a cada una
de las mozas (mujeres solteras) que habitan en el pueblo,
sin importar su edad. Esta ronda comienza en la plaza Mayor
a las doce de la noche del 23 a 24 de agosto, víspera
del patrón de la localidad, San Bartolomé, alargandose
hasta las diez o las once de la mañana del día
siguiente finalizando en la plazoleta de las "cinco calles",
durante toda la noche, cientos de personas acompañan
a los rondadores y son muchos mozos y no tan mozos, de este
y de muchos otros pueblos, los que se animan a cantar en cada
una de las casas.
Como característica musical se puede decir que no hay muchas reglas, se comienza con una seguidilla y se continua con unas cuantas jotas, a las cuales se entra a cantar sin organización previa. Son muchas las rondas similares celebrados en pueblos de la zona, pero la de más tradición, seguimiento y la más famosa es la de Lupiana, para demostrarlo, una jota típica en ésta es la siguiente:
Cantan la jota en Tendilla
cantan la jota en Pastrana
pero para cantar la jota
hay que bajarse a Lupiana
La historia de la ronda no
está clara, pues no hemos encontrado a nadie que sepa
decirnos cuando empezó, a todo el que preguntamos,
responde que se acuerda de que siempre ha habido ronda, por
tanto seguiremos estudiando los origenes, lo que es seguro
es que siempre ha habido, como dice otra jota típica:
En el pueblo de Lupiana
a valientes no nos ganan
que la ronda se celebra
este raso o haya escarcha
Los orígenes de las
rondas de este tipo, como las que se celebran en esta zona,
para estas fechas o para la época de los mayos, tenían
una misma función, pues son fechas en las que se celebra
alguna fiesta patronal, antiguamente por la finalización
de tareas del campo (la siembra, o la recolección)
y tenían lugar numerosos bailes o actos similares y
mediante estas rondas lo que se pretendía era "echarse
novia", cantando a su ventana, ya que durante el año
les resultaba difícil debido a que pasaban la mayor
parte del tiempo trabajando. Una tradición antigua
era, al rondar a una moza, si se ponía el mandil (delantal)
del revés es que no tenía interés y si
se lo ponía del derecho es que la ronda había
funcionado. Esta es la razón por la cual la mayoría
de las jotas cantadas tienen motivos de piropos o enamoramientos,
como esta muestra:
Canta compañero canta
canta alto y canta fuerte
que la cama de tu dama
esta en hondo y no lo siente
o esta otra
Tienes una cinturita
que añoche te la medí
con medio metro de seda
catorce vueltas te dí
Dentro de la temática de jotas y seguidillas se encuntran las enfocadas a piropear a las mozas, ensalzando su belleza o describiendo sus actitudes, como la siguiente
Tienes la cara de rosa
y los labios encarnados
y aun para ser más bonita
tienes el pelo rizado
También están las dedicadas a las madres:
Si hubiera que defender
a la jota y a mi madre
a las dos defendería
porque las llevo en la sangre
Son comunes las jotas dedicadas a señor cura más o menos picantes, pues también se le ronda, una muestra:
Los curas y taberneros
son de la misma opinión
cuantos más bautizos haya
más duros pra el cajón
También se encuentran las que hacen referencia al pueblo en jota ...
Tres cosas tiene Lupiana
que no las tiene Madrid
el convento, la picota
y el barranco Valdegil
O en seguidilla
Tiene Lupiana, tiene Lupiana
la calle los pajares y la romana
calle san Antonio, calle las heras
donde van los chiquillos a echar carreras
Y además, como también se cantan jotas cuando se está de cachondeo, también
las hay pasadas de tono donde se deja de alagar y se pasa
a cantar jotas más picantes o fuertes o un tanto atrevidas,
en este aspecto, el límite lo pone la imaginación
de cada uno...
Madre me quiero casar
que me pica el piruli
si te pica que te pique
que antes me ha picao a mi